
¡Buen día! ¿Cómo estás hoy? ¿Pudiste ver la sorpresa? ¿Qué sentiste? ¿Qué pasó por tu mente? ¿Te movió algo?
Bueno, este regalo puedes verlo cuántas veces quieras, guardarlo para cuándo sientas que te es necesario buscar un poco de Paz, y por supuesto, difundirlo lo más posible.
En sus palabras se menciona el "no cargar una cruz en tu vida". ¿A qué se refiere?
Nosotros vivimos en un mundo atado a muchas Leyes Universales (48 más o menos), por lo que resulta evidente el que cada una de nuestras acciones tenga consecuencias y eso nos produce miedo, sobre todo porque consideramos que lo negativo que nos sucede proviene de un descontento o "castigo" divino.
He de decirte que no es así, somos nosotros quiénes imponemos esos conceptos de bueno y malo, de erróneo y acertado, y tememos lo que llamamos un "Juicio Final".
Todos poseemos una brújula interior, y esa se basa en la manera en la que nos sentimos cuando hacemos algo que alimenta nuestro Espíritu o que lo entorpece.
¿Cúantas veces no has podido dormir por el remordimiento de algo que sabes que no estuvo adecuado o que iba en contra de ese ser divino y pacífico que eres? ¿Y cuántas has sentido un regocijo y una paz intensa después de hacer algo que sabes que provocaba un bienestar a otros? He ahí la famosa brújula.
Más, para el Padre Divino no existen esos conceptos de bien y mal, todo es perfecto, todo tiene su razón y Él sabe cuando caes... y cuando aprendes, cuando te das cuenta y comienzas a esforzarte por modificar las cosas.
Lo hecho, hecho está, y eso a Él no le importa, por lo que debería dejar de importarte también, "suelta la carga" nos dicen, y es simplemente comprender que a veces tenemos errores, pero el pasado eso es y quedó atrás, no se puede cambiar nada ahí. Y en todo caso, a eso se refiere el "juicio", a hacer un recuento de las cosas, no de señalar errores, sino de exaltar aprendizaje y sobre todo: cambios. Pero eso sucede cuando dejamos este sitio, no antes.
Claro que existe una Ley de Causa y Efecto, un Karma... pero no son de ninguna manera un castigo, sino tus propias decisiones, tu propia apertura de Consciencia para darte cuenta y mantenerlo presente para evitar lo más posible volver a cometer ese mismo error o actitud negativa.
Acción de Hoy: Siéntate en un lugar tranquilo, apartado de interrupciones, puedes encender un poco de incienso, poner música suave y tranquila. Enciende una vela frente a ti. Respira suave, calmadamente hasta que mantengas un ritmo en dónde tu inhalación lleve el mismo tiempo que la exhalación. Ahora fija tu mirada en la llama de la vela, procurando no parpadear o hacerlo lo menos posible durante unos 10 minutos.
Ahora, cierra los ojos y lleva tus manos a tu corazón. En tus propias palabras, pide perdón a todo aquél que hayas dañado y ofrécete perdón a ti mismo/a.
Por último, invoca con tus palabras a tu Yo Superior, a los Seres y Maestros de Luz que desees estén contigo de acuerdo a tus creencias y pide que te muestren los aspectos de ti que requieras modificar para servir a tu Bien más Elevado, pide también, que te digan lo necesario para lograrlo.
Mantén silencio y paz, abréte sin afán de "ver", tan sólo deja que sucedan las cosas.
Quizá recibas imágenes, sonidos, palabras que llegan a tu mente de la nada y a veces sin relación alguna, probablemente olores o sensaciones.
Cuando creas que ha pasado el tiempo suficiente respira profundamente tres veces, agradece mucho, abre tus ojos, apaga tu vela y anota todo lo que recuerdes, no importa si no tiene orden. Si gustas podemos comentarlo. ¡Paz!
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