¡In lake´sh! Se asoma ya el fin de semana y los ánimos comienzan a levantarse por la cercanía de un merecido descanso y de grandes diversiones que esperan en estos días.Hoy me gustaría comentarte sobre algunas cosas que empañan nuestra vida cotidiana y que no tenemos muy presentes, y esto es el hecho de aprender a caminar. No me refiero a ser un bebé que da sus primeros pasos, sino a la manera en cómo nos desenvolvemos en la Vida, los pasos y decisiones que vamos tomando y aquello que se forma en nosotros en base a ello y que tiene mucho que ver también con los demás. Lo conocemos como "Personalidad".
Desde que somos muy pequeños nuestros padres, maestros y la sociedad en general nos van dando ciertos parámetros en lo que es correcto y aceptado y lo que suele ser rechazado, qué comer, cómo vestir, cuáles son las buenas maneras en el trato y hasta lo que deberías ser y hacer, así como lo que hay que evitar.
A eso podemos agregarle nuestra propia experiencia a través de los sucesos positivos y negativos, pero, lamentablemente la personalidad guarda gran parte de la negatividad y por eso pasan los años en dónde seguimos trayendo a nuestra vida el dolor, el rencor, los miedos, prejuicios y traumas que nos hacen reaccionar ante algo incluso de formas que no queremos ni entendemos. De la misma manera en que vamos repitiendo una y otra vez lo mismo, un patrón que se sigue por más que queramos cambiarlo.
Lo peligroso de la personalidad es el hecho de que muchas de estas cosas son "implantes", es decir, no pertenecen a nosotros, solamente nos fueron heredadas o sembradas por el exterior, por lo que de alguna manera nos causan incomodidad y poco a poco al acumularse pueden crearnos una vida totalmente infeliz. El otro aspecto es el hecho de que olvidamos quiénes somos en realidad y creemos que somos esa apariencia que llevamos ante el mundo, pero, finalmente es una máscara.
Al nacer, nosotros contenemos mucha información sobre lo que somos y estamos muy abiertos a dones y sentidos que van más allá de los que comúnmente conocemos, esto se debe a nuestra Esencia, que no es otra cosa que lo que en realidad somos y lo que nos mantiene existiendo aquí y ahora.
Cuando crecemos, vamos ocultando esa Esencia con capas y capas de Personalidad por el famoso "que dirán" que no es otra cosa que la búsqueda de ser acpetado. Pero te digo, ¿cómo ser aceptado si no aceptas todo lo que eres y lo llevas hacia afuera?
Muchas veces son los mismos miedos y prejuicios los que nos hacen creer que no seremos aceptados si mostramos algo que no es "normal" con la mayoría de las personas, pero sabes, todos poseemos eso mismo y a veces solo se necesita que alguien se atreva a mostrarlo para que un grupo de personas lo muestre también y nos demos cuenta de que no estamos solos con esas precepciones y "cosas raras".
Imagina que vas a cocinar un poco de arroz o frijoles, y antes de ponerlo en el fuego tienes que pasar por la tarea minuciosa de separar los granos de las pocas piedras o basuras que puedan haberse mezclado con ellos. Así mismo, cuando en tu casa se hace un hueco por dónde escurre el agua o en las paredes se forman grietas, rápidamente buscas solucionarlo para mantener tu pertenencia en óptimo estado.
Y entonces, resulta lógico y obvio que así como cuidamos lo que comemos o lo que poseemos comencemos a cuidar de lo principal, y esto es nuestra vida y lo que somos. Sin nosotros no podríamos comer ni habitar un espacio, pero siempre estamos dejando para despúes el "limpiarnos y resanarnos" por miedo a enfrentar situaciones dolorosas que llevamos dentro.
Es tiempo de que perdamos el miedo y comencemos a separar las piedras y basura de nuestro alimento interior, ya que la Esencia es quien nos conecta con todo y la que nos provee de mucho más potencial del que imaginamos, y si así tenemos una vida más o menos buena, imagina que pasará cuando esa Esencia guíe a la personalidad.
No todo en nuestra personalidad es negativo, ya que nos da muchas herramientas para desarrollarnos en el mundo, pero por ello es necesario limpiar y sanar, escarbar y resanar, ya que nos quedaremos con todo lo positivo de la personalidad, tiraremos lo que no sirve, iremos profundo, para después rellenar con el material más elevado: La Esencia.
Cuando encontramos ese equlibrio entre Esencia y Personalidad, cuando es la primera más fuerte que la segunda entonces nuestra vida cambiará radicalmente, las situaciones a nuestro alrededor serán más positivas y las negativas no nos afectarán tanto ni seguirán almacenándose en nosotros. Porque ¿sabes? utilizar la Esencia como material de limpieza, sanación y relleno nos da un "producto" sin fecha de caducidad y nuestro proveedor del material viene desde el Cielo y habita en Todo lo demás.
Acción de Hoy:
Transmutar lo negativo en positivo no resulta tarea fácil ni tampoco se da de un día a otro, requiere de constancia y disciplina, así como de un Deseo Verdadero de que todo sea mejor. Por esto mismo voy a pedirte que esta tarea se extienda a todo el fin de semana, hagas lo que hagas y sin que tus compromisos lo impidan, ya que es algo muy sencillo pero muy efectivo si lo realizas con verdadera convicción y despúes pones mucha atención en lo que va sucediendo en ti y a tu alrededor.
Durante este fin de semana, al levantarte, a la mitad del día y al acostarte llevarás tus manos al Corazón, y con mucho Amor y mucha Intención repetirás esta sencilla frase: "Abre mi Corazón, y que Tú Voluntad Sea en mi Vida Terrena, por todos los días a partir de Hoy".
Nada difícil ni complicado, pero muy efectivo, vamos comenzando con esto y cualquier situación de la que tengas duda o quieras compartir ya sabes que puedes hacerlo por email o en el sitio web.
¡Disfruta estos días!
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