Días que van y días que vienen, tiempo que pasa y avanza sin cesar, sea tiempo perdido o tiempo aprovechado, sigue y sigue y no se detiene.
Mundos van y otros vienen en forma de personas, de situaciones, de retos y cambios, algunos chocan y se impactan contra otros mientras que algunos más se alinean armoniosamente.
Eres tú uno de estos mundos que pueden colapsar o encontrar su propia órbita para girar en armonía con el Universo, formando parte de todo y el todo formando parte de ti, tú en él como él en ti.
Un mundo enfermo y cargado de tristezas, dolores, heridas y miedos termina por perder el rumbo y vagar por el espacio hasta que cruza el camino de otro igual, más no siempre el resultado es la destrucción porque de esta explosión puede generarse una nueva estrella que brille con más luz.
Sin embargo en este tiempo el aprender mediante choques contra la vida y los demás es ya inadecuado y pasado, son muy pocas las ocasiones en que se sale victorioso porque cada vez más esta manera de encontrar el brillo funciona menos.
Hoy se trata de descargar todo el equipaje, por completo, ya no solo lo podrido, sino también lo aprendido, lo benéfico, lo que ha ayudado a crecer porque a fin de cuentas ya has crecido.
Un mundo vacío de todo es un mundo dispuesto a llenarse por completo, a renovarse y crear nuevas formas de vida para orbitar en equilibrio, en armonía sin necesidad de más choques y recibiendo una enorme evolución en lo que se crea.
No más pasado, no más futuro, solo Hoy por Hoy.
miércoles, 26 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario