Planes, metas y sueños en nuestra mente; deseos latentes en nuestro corazón, la imaginación corriendo a toda prisa llevándonos a esos momentos en que vemos realizadas cada una de las cosas que esperamos, las sentimos, las vivimos, las disfrutamos... pero de pronto alguien te habla, suena el teléfono y vuelves a la realidad, aun no tienes el ascenso, el dinero que esperas, la persona con quien sales todavía no te dice "sí quiero".
Sabes que tienes seguro ese nuevo puesto, que la persona te demuestra su interés, que tu economía mejorará, que podrás realizar aquellos "pendientes" que no habías atendido antes e incluso hasta relajarte un poco y tomar unas merecidas vacaciones.

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