
Un nuevo inicio en dónde lo cotidiano ha comenzado, las carreras, el desayuno ligero, el baño rápido, los niños a la escuela, hay que salir antes de que el tráfico se haga más pesado... y probablemente tu ánimo hoy no está muy bien...
Hemos hablado de que los nuevos tiempos han comenzado ya a manifestarse y sin embargo pareciera que no los vemos llegar por ningún lado.
La semana pasada terminó con muchos conflictos para una gran mayoría, se han dado situaciones muy fuertes y tensas, incluso sorprendentes.
De pronto, aquello que parecía sólido comenzó a desmoronarse sin aviso previo y de manera radical... dolor, angustia, humillación, separación, violencia, soledad, tristeza, coraje... todas estas emociones de vibración baja se están manifestando en nosotros y sin desearlo ni esperarlo estamos enfrentando situaciones adversas muy fuertes.
¿Porqué no me funciona el Secreto con su Ley de Atracción? -dicen algunos- ¿Porqué no logro que me vaya bien y me pasan estas cosas? -exclaman otras voces- ¿Qué estoy haciendo mal? -la pregunta que ronda a la mayoría-.
No hay acciones buenas o malas, son solamente acciones... y los nuevos tiempos, los de cambio han llegado para impulsarnos... pero, todo cambio suele ser fuerte y el hecho de querer alcanzar una vida de bienestar "elevado", un estado interior de absoluta paz y un desarrollo en dónde nuestro Espíritu guíe todo lo demás implica el que nuestra propia vibración se eleve, y al elevarse un poco, la Energía misma del Universo comienza a alejarnos de lo que no está dentro de esa vibración (sí está funcionando la Atracción), pero, aún a nuestro pesar, este camino es individual, a pesar de estar ya actuando la Unicidad (Todos Somos Uno), el desarrollo de tu Luz Interior es propio y no podemos llevar con nosotros a los seres queridos, aún si ellos siguen el camino, cada quien va a su propio paso.
Más hoy te digo, eso que te sucede de negativo es en realidad el reflejo de lo positivo, se está retirando aquello que no vibra igual que tú, aquello que quizá no te ha permitido ser quien eres o hacer lo que siempre has querido. Es también un proceso en dónde lo que hasta hoy era falso puede transmutarse en verdadero, aquello sin cimiente se derrumba o se sacude, más es hoy cuando tu esfuerzo y trabajo serán recompensados, puedes construir la cimiente o puedes simplemente alejar tus pasos y volver a comenzar construyendo algo nuevo. Cualquiera de las opciones es válida siempre que provenga del corazón y sepas reconocerlo ya que la trampa que hoy se enfrenta es aún, creer que el corazón es la mente.
Precisamente cuando estas situaciones adversas se presentan, cuando algo termina, cuando nos sentimos mal... es cuando más debemos enfocarnos en ese desarrrollo.
Imagina que un problema tiene su propia energía y tú comienzas a darle vuelta y vuelta en tu cabeza (con eso lo atraes más y le das fuerza), a la vez, cuando permites que se instale en ti cualquiera de esas emociones de baja densidad (miedo, tristeza, coraje, etc.), tú estas haciéndote pequeño/a y engrandeciendo la situación, como si crearas un monstruo que puede comerte de un bocado. ¿Qué sucede si haces lo contrario? A pesar del problema, tomas calma, respiras y buscas la manera de sentirte mejor, de elevar tu Energía, buscas una solución, si la hay la realizas, si no la hay en este momento suelta el problema de tu cabeza y distraete en algo positivo, la solución llegará cuando sea el momento... haciendo esto (aunque no es cosa simple), el problema comienza a perder fuerza y tú te elevas sobre él... al final te darás cuenta de que puedes comertelo de un bocado.
Estas situaciones adversas son hoy por hoy una llamada a continuar nuestro camino, a seguir decidiendo ser Luz y tener esa confianza en que tan solo atravesamos la puerta de inicio al cambio.
Acción de Hoy: En algún momento del día, toma unos minutos. Cierra los ojos. Trae a tu mente todo aquello que te preocupa y te hace sentir mal, trae todo lo que puedas, con fuerza, quizá sientas que te aprieta, te asfixia la angustia y las lágrimas corren. Ahora, planta muy bien tus pies en el suelo, alineados con tus hombros y comienza a moverte de un lado a otro, haciendo más peso en un pie, y luego en el otro... cada que imprimas peso a un pie, toma un pensamiento de esos que te dañan y envíalo a través de tu cuerpo hasta el pie con más peso y deja que baje hasta la Madre Tierra. Contínua así, hasta que todos esos malestares y pensamientos hayan bajado.
Ahora, toca con tus manos el suelo, siente... Nuestra Madre, la Tierra, nos ayuda capturando esa energïa densa y la transmuta en energïa de amor, de vida.... y te la devuelve porque te ama.
Date cuenta, eres un ser muy amado y no existe nada que te suceda con lo que no puedas, no existe nada que no puedas enfrentar, sabete grandioso/a y hermoso/a.
Recibe esa Energïa de la Madre Tierra, y lleva tus manos al corazón, agradece con todo tu cariño y recuerda ïTú siempre puedes!
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