En algunos momentos, cuando menos lo esperamos y en el lugar que no imaginamos surgen de la nada emociones negativas que nos hacen sacar aquellos dolores, rencores y recuerdos tristes que cargamos a veces desde la infancia.
Esto resulta porque quizá no nos hemos dado la oportunidad real de confrontarnos a nosotros mismos, enfrentar ese dolor antiguo y permitir que las heridas comiencen a sanar; todos por naturaleza huimos de lo que nos duele, a nadie le gusta sentir tristeza, malestar o estar cayendo en repetir lo mismo que nos ha lastimado... aparentemente.
martes, 20 de julio de 2010
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