Todos los días, al marcharte a trabajar no sales en pijama, despeinado y con los ojos hinchados. Antes de salir te das una buena ducha, te vistes adecuadamente, lavas tus dientes, peinas tu cabello, pones el perfume o loción y haces todo aquello necesario para tener una imagen que agrade a quien te mire.
Por las noches, antes de acostarte también sigues ciertos pasos como descalzarte, colocar tu pijama, cepillar los dientes o el cabello, acomodar las almohadas, todo para tener un descanso agradable y reparador.
Si acudes al gimnasio procuras hacerlo a diario o por lo menos dos o tres veces por semana, sabes que solo así lograrás el objetivo de moldear tu cuerpo y alcanzar la figura que deseas.
Ese título que te acredita como profesional lo alcanzaste gracias a muchos años de estudio, demasiadas horas de desvelo, trabajos, investigaciones y prácticas, cada día, todos los días, y ahora puedes desenvolverte en tu trabajo.
Si hablamos de aquellas emociones en ti que deben sanarse, que sabes que dañan, o de la parte espiritual que va más allá de orar o meditar, entonces nos encontramos con que ahí algo se ha detenido, puede ser que conozcas las puertas que pueden ayudarte no solo a sanar sino a enfrentar muchas situaciones que te han causado conflictos y que ahora se sienten como grandes cargas; también conoces no solo herramientas prácticas para conectarte a un estado de bienestar más grande del que tienes, sino que también durante cada día, te encuentras con situaciones en dónde puedes tomar acción en tu propia vida como en el Dar a otros algo que los haga sentir mejor: pero esto lo haces no como un buen hábito, sino como una "medicina" para cuando las cosas se ponen "feas".
Cuando decidimos acceder a mejorar nuestra vida, debemos hacerlo con esa fuerza y convicción que nos da el haber elegido, con la voluntad de lograrlo como se llega a cualquier meta: haciendo sin desistir. Si quieres lograr una calidad de vida que sea mejor, debes actuar todo el tiempo con el ánimo de ser mejor tú mismo.
Esto es también una práctica diaria, un entrenamiento cotidiano que fortalece no solo lo físico, sino todo lo que eres; hacerlo logra que te sientas pleno, que disfrutes más, que sea más sencillo enfrentar las situaciones adversas, que se aleje gran parte de la negatividad que hay alrededor, que tengas la fuerza amorosa de poner cada punto en su sitio correcto y por lo mismo, que muchas puertas sean abiertas hacia situaciones y oportunidades tan maravillosas que hoy no puedes ni imaginar.
Acción de Hoy:
- Abandona aquellas excusas que has tomado para dejar de hacer lo que sabes que debes realizar para estar mejor en muchos aspectos, ni el tiempo (o la falta de él), ni el "mañana" harán nada por ti si no eres tú quien hoy se propone realizar algo que te haga sentir mejor.
- Deja de poner en manos del "destino" lo que sucederá en tu vida, ese lo construyes tú y su construcción avanza hoy, lo que suceda después depende de tus elecciones y acciones en este momento; eso de "el tiempo dirá" resulta una evasión que te detiene: el tiempo no habla.
- Cuando se quiere lograr que las cosas marchen de otra manera, si queremos vivir grandes experiencias que soñamos pero que por más que hemos hecho no suceden, entonces es momento de hacer cosas diferentes, nuevas, más arriesgadas quizá, pero la valentía de hacer siempre tiene su paga.
- Esta acción de hoy es tan solo el comienzo de una acción diaria, no la realices un solo día, llévala a cabo todos los días que tengas por delante, siempre en el presente y podrás en el mañana mirar hacia este punto y decir: ¡las cosas han cambiado para bien!

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